De hace como un mesecillo o poco más para acá, empecé mis prácticas profesionales en una empresa dedicada a la manufacturación de salchichas (favor de no pensar en pijas), carnes frías y productos que por ahí reptan.
Todavía no empieza el proyecto para el cual fuimos reclutados, y mientras, soy un simple ayudante en ese lugar, la parte más baja del tótem departamental. La paga es poca (pero por suerte me pagan) y a veces siento que desperdicio mi tiempo con tantas horas muertas... pero como todo, tiene sus momentos divertidos.
Esta chido vagar por la planta de vez en vez; entre máquinas enormes, sangre, botas, la mezcla asquerosa con la que hacen las salchichas, vapores, cubre bocas, tocino, olores que nunca en mi vida percibí (y que son bastante interesantes) y demás curiosidades. Se siente como estar dentro de una versión bizarra de "Charlie y la fábrica de chocolates". Pero como se mencionó: rara vez visito ese sitio, estoy en el edificio de los que usan pantalón de vestir y pulcros zapatos de agujeta.
Un lindo día de la semana antepasada estábamos cambiando unas pendejadas en la configuración de la red de la empresa; teníamos que entrar a las computadoras de los empleados por medio de un controlador remoto, luego chateábamos con los usuarios pidiendo autorización para manipular la máquina, hacíamos los cambios y listo.
Durante el proceso, era imposible evitar ver lo que las personas hacían en sus PC's. La gran mayoría trabajaba llenando formas, haciendo gráficas y demás. Pero nos encontramos con una pantalla que nos pareció extraña porque dos usuarios estaban chateando allí (se supone que no se puede), así que leímos y...
Chale...
Con todo respeto al señor Manuel Gallegos (al cual no tengo el gusto de conocer), la mitad del departamento de soporte y yo... ¡sabemos que te andas tirando a una vieja en el estacionamiento de la empresa!
¡No mames!
Qué chido.
Nota: El nombre de la chica y el de la empresa se han omitido a propósito.
Y como dijo la mamá del Mario: “Jalan más un par de chichis que una yunta de bueyes.”
Una rola de las que más me gustan del disco: “Subterranean Homesick Alien” del “OK Computer” de Radiohead.